Llega un momento en la vida de toda mujer en que tiene que decidir si cortar o no esos jeans que te han acompañado en los momentos claves de la vida.Yo se que los míos tienen que ser cortados, ya que su ancho de talla 40 y sus rajaduras en lugares estratégicos no me dejan usarlos como tanto quisiera.
Sin embargo, el problema no es cortar o no, sino cuan alto quiero llegar. Queremos otro pantalón a la rodilla, queremos solo usarlos para lavar autos o queremos unos shorts sentadores y a la moda.
Aquí estamos en Petrohué pasando nuestras vacaciones, aún intactos.
