febrero 26, 2007

Otra de monguix!

Como ustedes sabrán Mongo es un hamster demasiado importante para quedarse sólo con su madriguera con forma de casa en el penthouse de su jaula de tres pisos.

Sólo un hamster emprendedor y visionario como él pudo abrir distintas filiales a través de la casa, donde pueda pasar ratos de entretención y esparcimiento. El humilde proyecto que partió con Casas de Lo Radiador (entiendase entre el radiador y mi caja con apuntes) se ha extendido a Veladores de Comida, Sillón Grande, Alturas de Biblioteca y Baños Azules, donde le gusta terminar sus últimas horas de salidas.

Viendo entonces que ese lindo rincón entre la taza y la tina, adornado por una escultura de Wenco y relleno de papeles y boletas finamente picadas con un toque de envoltorio de frugelé, no estaba a la altura de su estilo de vida, ha decidido hacerle una amplición. Y para esto no encontró nada mejor, que tomar una orilla de papel higiénico y tirarlo y tirarlo hasta darle una vuelta al Ecuador y dejar su guarida como una mota de confort.

Obvio que lo agarré en el acto, llamé a mi mamá y... le celebramos la gracia. Una vez más su sex appeal y carisma lo libraron de cualquier reto.

2 comentarios:

Christian Hidalgo dijo...

Como decía aquel comercial de comida para perros: "Imposible no quererlos" :P

Yo tuve alguna vez un roedor... es una triste historia la de Puki T-T

mix dijo...

Le pusiste Puki, cómo la marca?